Cuando una relación de pareja se rompe, lo más importante debería ser preservar el bienestar de los hijos. Sin embargo, no siempre es así. Algunas personas utilizan a los hijos como moneda de cambio para obtener ventajas o ejercer control. Si te encuentras en una situación en la que solo puedes ver a tu hija si aceptas las condiciones impuestas por tu expareja, es importante que sepas que no estás obligado a ceder ni a negociar bajo presión.
Desde Ruberte Abogados, despacho especializado en Derecho de Familia en Zaragoza, te explicamos qué puedes hacer si estás sufriendo este tipo de chantaje emocional.
Mi nombre es María Teresa González Ruberte, abogada experta en derecho de familia. Si tienes cualquier duda, puedes reservar una consulta para asesorarte y resolver todas tus dudas.
Contenido del texto
1. El derecho de visita no depende de un “acuerdo privado”
Cuando existe una sentencia o un convenio regulador aprobado judicialmente, las condiciones para el régimen de visitas están ya establecidas. Esto significa que:
- No es necesario renegociar constantemente con tu expareja.
- No puede exigirte condiciones nuevas o diferentes para permitirte ver a tu hija.
- Ambas partes están obligadas a cumplir lo que establece el juez.
👉 Si no existe aún un convenio regulador o sentencia, es fundamental regularlo cuanto antes. Dejarlo a acuerdos verbales solo genera conflicto e inseguridad.
2. Imponer condiciones no es legal
Condicionar el contacto con tu hija a que hagas algo que no está recogido en la sentencia (por ejemplo, cambiar días, pagar más dinero, o incluso prometer cosas) puede constituir un incumplimiento grave. Es una forma de coacción emocional y legal que:
- Vulneraría los derechos del menor a mantener una relación estable con ambos progenitores.
- Podría tener consecuencias jurídicas para la persona que lo impone.
3. ¿Qué puedo hacer si no me deja verla?
Si tu expareja te impide ver a tu hija salvo que aceptes sus condiciones, hay varias vías que puedes seguir:
a) Recopila pruebas
Guarda todos los mensajes, correos o comunicaciones que demuestren que te está negando el régimen de visitas o imponiendo condiciones abusivas.
b) Cumple tú con lo pactado
Aunque la otra parte no lo haga, tú sí debes seguir cumpliendo con tus obligaciones. Esto demuestra tu buena fe y refuerza tu posición si hay que acudir al juzgado.
c) Solicita una ejecución de sentencia
Si existe una sentencia y no se está cumpliendo, puedes solicitar su ejecución ante el juzgado. El juez podrá:
- Requerir a tu expareja para que cumpla.
- Imponerle multas coercitivas por cada incumplimiento.
- En casos reiterados, incluso modificar la custodia o el régimen de visitas.
d) Recurre al juzgado si no hay regulación
Si aún no tienes sentencia ni convenio, puedes presentar una demanda de medidas paternofiliales para que un juez establezca un régimen de custodia, visitas y pensión alimenticia.
4. ¿Qué pasa si cedo y acepto sus condiciones?
Muchos padres y madres ceden por miedo a perder el contacto con sus hijos, pero esto puede tener consecuencias negativas:
- La otra parte se envalentona y sigue imponiendo nuevas condiciones.
- Se cronifica una situación injusta y desequilibrada.
- El menor queda en medio de un conflicto que no le corresponde.
Por eso es fundamental actuar desde el primer momento y no normalizar situaciones que atentan contra tus derechos y los de tu hija.
5. ¿Y si todo esto afecta a mi hija?
Este tipo de conflictos también pueden afectar emocionalmente a los hijos. El juez siempre priorizará el interés superior del menor, y la relación con ambos progenitores forma parte de ese interés. Si uno de los padres obstaculiza esa relación, puede verse afectada incluso su posición en futuras decisiones judiciales.
¿Necesitas ayuda?
En Ruberte Abogados somos especialistas en Derecho de Familia. Si estás viviendo una situación injusta con el régimen de visitas o custodia, podemos ayudarte a proteger tus derechos y los de tu hija.
Trabajamos en Zaragoza y también ofrecemos consultas online para que puedas resolver tus dudas desde cualquier lugar.